viernes, 1 de marzo de 2019

La prehistoria en Vélez-Málaga.

La prehistoria en Vélez-Málaga.

Las primeras evidencias de la ocupación humana en la axarquía.

Reconstrucción Homo heidelbergensis.
Museo del hombre. (Burgos).
Los testimonios de la primera presencia humana comprobada en la comarca de la Axarquía se registran en las terrazas de los ríos Palancar y Sábar, en el contexto de Alfarnatejo y Alfarnate.

Esqueleto de Homo heidelbergensis
de la Sima de los Huesos (Atapuerca)


Son los restos de bandas humanas de cazadores-recolectores, que debían corresponderse con el Homo heidelbergensis, que utilizaban la tecnología achelense que se caracteriza por la presencia de bifaces (hachas de mano tallada por las dos caras) y hendedores (utensilios que presentan un filo cortante en un extremo). Además obtenían otros útiles a partir de trozos de tamaño más pequeño que los anteriores, como raspadores, raederas, etc. Son numeros los cantos tallados que son útiles rudimentarios y multifuncionales, que sirven para diversas tareas como cortar, perforar o triturar. Son herramientas poco elaboradas, tallados de forma incompleta por uno de sus lados para formar una arista cortante y que conserva una parte natural ( no trabajada)

El heidelbergensis debe de haberse originado en algún lugar de África, Europa o una región intermedia, hace menos de 600.000 años. Eran firmes y de estatura alta, de al menos 1,75 cm en los machos adultos.

Su vida era de cualquier manera, menos fácil y la supervivencia era su principal preocupación. Vivían en grupos reducidos, bandas formadas por pocas personas, con una forma de vida ligada a la recolección y a la caza. Se quedaban en el mismo lugar durante unos pocos días porque debían buscar nuevas fuentes de alimentos. Estas bandas de nómadas circulaban por estas zonas utilizando las vías acuáticas, y es posible que llegasen  a nuestra comarca, nativos de los valles Guadalhorce y del Guadalquivir.  


Los Neandertales.

Los neandertales eran más robustos que el ser humano actual (Homo sapiens). Quizá esto se debiera a que vivían en un clima frío y la grasa corporal era ventaja para su supervivencia. La estatura era de una media en los hombres de 1.70 m y en las mujeres de una media de 1.60 .
Su capacidad craneal era mayor que la del ser humano actual (alrededor de unos 1.600 cc (centímetros cúbicos)). Tenía una frente aplanada y el reborde óseo sobre las cuencas de los ojos era muy desarrollado. Casi no tenían barbilla.  Su pelvis era más ancha que la nuestra y las piernas más cortas. Su gran nariz calentaba el gélido y seco aire frío que respiraba.


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Al izquierda, Craneo de Homo Neandertalensis. A la derecha, craneo de Homo Sapiens.